TDAH
TDAH en adultos: señales que suelen pasar desapercibidas
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) suele asociarse a niños inquietos que no pueden quedarse sentados. Pero el TDAH no desaparece necesariamente con la edad, y en la adultez muchas veces se ve de otra forma.
Muchas personas llegan a la consulta en la adultez después de años sintiendo que “no les da”, sin saber que podía haber una explicación.
Cómo puede verse en la vida adulta
- Dificultad para empezar tareas, sobre todo las que no son urgentes o interesantes.
- Postergación constante y trabajo de último minuto.
- Olvidos frecuentes: pagos, citas, objetos, conversaciones.
- Sensación de desorden mental, con muchas ideas al mismo tiempo.
- Inquietud interna más que física: dificultad para descansar o para “desconectarse”.
- Impulsividad al hablar, al comprar o al tomar decisiones.
- Emociones intensas que cambian rápido y cuestan regular.
En mujeres el TDAH se reconoce menos y más tarde, porque suele presentarse con más desatención que hiperactividad, y muchas aprenden a compensarlo con un esfuerzo enorme.
La culpa que viene con él
Quien vive con TDAH sin saberlo suele haber escuchado durante años que es floja, desordenada o que “podría si quisiera”. Con el tiempo, eso se transforma en una autoimagen dura: la sensación de fallar siempre, de tener que esforzarse el doble para lograr lo mismo.
Por eso el TDAH en adultos aparece a menudo junto a ansiedad, desánimo o baja autoestima.
Cómo se diagnostica y se trata
Tener algunas de estas señales no significa tener TDAH: el cansancio, la ansiedad o la depresión también afectan la atención. El diagnóstico requiere una evaluación clínica cuidadosa, que considera la historia desde la infancia, y suele realizarse junto a un psiquiatra o neurólogo, quien evalúa además si corresponde un tratamiento farmacológico.
La psicoterapia ayuda a construir estrategias de organización que funcionen para ti, a regular las emociones y a revisar la historia de culpa y exigencia que suele acompañar el diagnóstico.
Acompaño a adolescentes y adultos con TDAH, en modalidad online o en visita domiciliaria. Si te reconoces en esto, escríbeme.
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